No estamos en pausa, hay que seguir adelante. - Juan Carlos Abaunza
2275
post-template-default,single,single-post,postid-2275,single-format-standard,bridge-core-2.2.8,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-theme-ver-21.5,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.2.0,vc_responsive
la vida

No estamos en pausa, hay que seguir adelante.

Voy a comenzar diciendo que este texto está dirigido a las personas que en esta cuarentena tienen las posibilidades de estar en casa sin preocuparse, o no al nivel de angustia por el sustento diario, lo sé porque de otra forma no estarían teniendo opción ni medios para leer esto.

Ahora bien, quisiera también hacer una pausa entre tantas vibras negativas, las emociones de miedo, enojo, impotencia, incluso hasta arrepentimiento, muy naturales en estas épocas, y hacerle paso a un poco de optimismo, de esperanza y fé en que saldremos de esto.

Nadie se hace buen marinero en un mar calmo, esta dura prueba para todos, incluso para quienes tenemos empleos activos, habla mucho de ciertas cosas que resultan “obvias” o que venían en la vida incluidas sin tanto esfuerzo, como la misma libertad, la sociabilidad, y que hoy estamos añorando como los más preciados tesoros, como cuando deseábamos tener el dinero suficiente para tener una súper casa y un vehículo espectacular.

No podemos ignorar el hecho de ver cosas esenciales que menospreciábamos como lo valiosas que realmente son, ahora, sumemos a esto el autocontrol, la disciplina, y la soledad, esa de la que tanto huimos (que no es otra cosa que huir de nosotros mismos). Esta cuarentena nos ha regalado un aprendizaje como muchos que como humanidad, nos gusta recibir por la vía difícil: La familia y lo importante que es, lo valioso que era nuestro trabajo aunque nos quejáramos a diario, lo bonito que era ir al super, subirnos en un autobus, ir a un centro comercial, la naturaleza y el cuidado del medio ambiente y muchas otras cosas.

Para finalizar el contexto, ojalá hayamos aprendido la lección, la personal (con todo lo mencionado anteriormente), la política (que a propósito nos deja muy mal parados como sociedad con la clase de ratones que tenemos en el poder), y el medio ambiente (deberíamos decretar un toque de queda anualmente un mes por lo menos para comportarnos como lo que somos en la tierra: unos invitados más.

La vida no ha terminado

Resulta difícil aceptar que esto nos está cambiando la vida, que su “temporalidad” no es como lo están asumiendo muchos, que solo es que pase la cuarentena y quedamos como estábamos. No, mis estimados lectores, eso  no va a ocurrir, así como hace 30 años el VIH cambió la forma en que tenemos sexo, y que al sol de hoy no tiene cura, nadie nos asegura que esto tenga una solución de raíz. La forma en que socializamos va a cambiar, lastimosamente muchos tipos de negocio van a terminar muriendo y otros nuevos van a salir a flote.

Para esto es importante primero tu entendimiento de la situación real, esto debe impulsar tu vida y energía a varias cosas que me tomo el atrevimiento de aconsejarte a continuación:

  • Educación: Si lo tuyo no era lo “virtual”, creo que hay que reconsiderar esto, y ojalá estés aprovechando la infinidad de información, cursos, moocs, tutoriales que encuentras gratuitos, estudiar un idioma, etc. Y los de pago también, invertir en conocimiento es bueno, es más valiosa una suscripción de este tipo que pagar la de Netflix, ahí se van decantando los ganadores de los mediocres.
  • Vida sana: Cuerpo sano, vida sana, si antes no tenías tiempo para prestarle atención a tu alimentación y sedentarismo, ahora tienes tiempo de sobra. Así que sin volverte un atleta del fitness, puedes reinventar tus hábitos y buscar una vida saludable.
  • Relaciones: La primera es la más importante: contigo mismo, es momento de hacer silencio y escuchar tu interior, ver qué te duele y como sanarlo, hacer una reingeniería de la persona más importante en el mundo: tú. Luego seguir con tus seres queridos, tu familia, tu pareja y los que te rodean, el tiempo libre también sirve, junto con la cuarentena a permitirnos espacios que en el ritmo agetreado que teníamos antes de esto, impedía lanzarlos dentro de la agenda.
  • Dinero: La forma en que ganas dinero también debe cambiar, o debió mejorar con este episodio global, si el teletrabajo no era opción, creo que ahora es de las pocas alternativas latentes, si eres emprendedor o empresario y no le sacabas el jugo al internet y lo que éste ofrece, llegó la hora de hacerlo. Y si tu profesión si demanda que estés fuera, hay que pensar en dos cosas: educación financiera para la próxima (para que tengas una reserva en tiempos difíciles) y para no tener todos los huevos en la misma canasta, es importante que la lección se aprenda.

Con esto me despido para no aburrirlos, ánimo, no es una buena etapa, pero de seguro saldremos de esta… siempre lo hacemos. Un abrazo para todos.