Inteligencia Artificial: el impacto creciente en nuestras vidas - Juan Carlos Abaunza
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Inteligencia Artificial

Inteligencia Artificial: el impacto creciente en nuestras vidas

Comencemos por decir qué puede llamarse Inteligencia Artificial: es el campo científico de la informática que se centra en la creación de programas y mecanismos que pueden mostrar comportamientos considerados inteligentes. En otras palabras, la IA es el concepto según el cual “las máquinas piensan como seres humanos”.

Normalmente, un sistema de IA es capaz de analizar datos en grandes cantidades (big data), identificar patrones y tendencias y, por lo tanto, formular predicciones de forma automática, con rapidez y precisión. Para nosotros, lo importante es que la IA permite que nuestras experiencias cotidianas sean más inteligentes. ¿Cómo? Al integrar análisis predictivos (hablaremos sobre esto más adelante) y otras técnicas de IA en aplicaciones que utilizamos diariamente.

  • Siri funciona como un asistente personal, ya que utiliza procesamiento de lenguaje natural
  • Facebook y Google Fotos sugieren el etiquetado y agrupamiento de fotos con base en el reconocimiento de imagen
  • Amazon ofrece recomendaciones de productos basadas en modelos de canasta de compra
  • Waze brinda información optimizada de tráfico y navegación en tiempo real

La capacidad de que las máquinas piensen y razonen por su cuenta puede ser el avance más importante de la tecnología en los últimos siglos, pero también representa un peligro real para la Humanidad. Porque las ordenadores hoy en día controlan las centrales nucleares, el suministro de luz, los misiles armados… ¿Y si un día una inteligencia artificial decide que los humanos no somos necesarios? Parece una mala película de ciencia ficción, pero es un temor que comparten algunas de las mentes más brillantes de nuestro tiempo, desde Bill Gates o Elon Musk al añorado Stephen Hawking.

En 1936 Alan Turing publicó su concepto de máquina universal, que básicamente describía lo que era un algoritmo informático, y un ordenador. En 1950 formalizó el inicio de la Inteligencia Artificial con su Test de Turing, una prueba que define si una máquina es o no inteligente. Si un humano y una IA se enfrentan a las preguntas de un interrogador y ese interrogador no puede distinguir si las respuestas provienen del humano o de la IA, entonces la IA es inteligente.

En 2014, por primera vez una IA superó el Test de Turing.

En 1956 expertos como John McCarthy, Newell, Simon o el mencionado Marvin Minsky, usaron por vez primera el término “inteligencia artificial” en una conferencia en Dartmouth (Estados Unidos).

Inteligencia Artificial

El análisis de la Inteligencia Artificial puede hacernos una idea de hacia dónde se dirige la ciencia. No obstante, en los últimos tiempos se ha abierto un intenso debate que está dividiendo a los investigadores, expertos y excéntricos de la informática.

La inteligencia artificial ya se utiliza para automatizar y sustituir algunas funciones humanas con máquinas movidas por ordenador. Estas máquinas pueden ver y oír, responder a preguntas, aprender, extraer conclusiones, y resolver problemas. E incluso podrán ser capaces de diseñar ordenadores mejores y robots más rápidos que los que diseñan los humanos hoy. Según dicen los expertos, un cambio así llevaría a una gran aceleración en los avances tecnológicos de todos los tipos.

Que la inteligencia artificial (IA) es intrínseca a la transformación digital que ha atravesado la sociedad es algo que ya muchos saben. Y no solo lo saben, sino que también están buscando, de forma inteligente, aprovechar las oportunidades que ofrece este escenario a partir de los grandes avances científicos ocurridos en los últimos años.

Creo que, en este contexto, vale la pena reflexionar sobre lo que nos depara el futuro, pensando más allá de las mejoras en la potencia de procesamiento y la eficiencia computacional típicamente asociadas a la IA.

 

Lo que si está claro es algo, en el cotidiano la Inteligencia Artificial está presente:

  • Netflix recomendándonos títulos, incluso cambiando las portadas a las que más se ajusten a nuestra personalidad.
  • Las redes sociales entregándonos en el feed “más de lo que consumimos”
  • Inteligencia predictiva en los e-commerce.
  • Y miles de ejemplos más

Todo esto nos debe llevar a pensar que lo único que si debe quedar claro, es que, como los demás avances tecnológicos de la cuarta revolución industrial, es importante que este adelanto permita, entre otros, disminuir las brechas de desigualdad social, ayudar a controlar y gestionar temas relacionados con el medio ambiente, permitir que el reparto económico y social llegue a todos los rincones del planeta. Pienso como muchos, que la tecnología sólo es útil si realmente le permite al ser humano ser mejor, vivir mejor.