Por qué pasó lo que pasó? - Juan Carlos Abaunza
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Por qué pasó lo que pasó?

La vida tiene formas un poco extrañas de hacer que aprendamos lecciones que a primera vista no tienen ninguna relación con nuestros propositos, nos suceden cosas que golpean fuerte, hieren y generan mucho dolor.

De inmediato la pregunta es ¿por qué me pasó esto? Esta es una pregunta hacia el pasado que raras veces te ayuda a encontrar consuelo en medio del problema. Si bien es bueno evaluar los errores que hayamos cometido, en muchas ocasiones pasan situaciones que jamás hubiéramos previsto, ejemplo: Vas de vacaciones y tienes un accidente, sales de tu casa y te golpean el vehículo, ayudas a alguien y resulta que no era lo que pensabas.

Para este tipo de situaciones te puede ayudar la pregunta del futuro ¿Para qué pasó lo que pasó? Esta pregunta forma un nuevo contexto a  las cosas “malas” que nos suceden para generar nuevas posibilidades. La siguiente historia explica que todo lo que te suceda siempre tendrá una relación con los próximos pasos de tu vida.

A principios del siglo XX en una región de Africa del este había una tribu muy poderosa, liderada por un rey muy aficionado tanto a la caza como a las nuevas formas de cazar. Un soldado le había vendido un arma con la que podría aumentar el numero de éxitos en cada campaña.

Al mismo tiempo el rey tenía un amigo el cual dentro de su batería de cualidades tenía una en particular, siempre que le sucedía algo, fue bueno o malo a los ojos de cualquiera, para él siempre era bueno, todo lo que le sucedía era para bien.

Pensando en que para probar aquella nueva herramienta de cacería debía llevar a alguien que le imprimiera confianza, decidió el rey invitar a su amigo.

Iban caminando por el bosque cuando de repente comenzaron a escuchar un ruido distinto al de un pájaro y muy parecido al de un león, se quedaron quietos, la espalda de cada uno cuidaba la del otro, dando la segunda vuelta el rey avistó el oso que los quería atacar. De inmediato mandó la mano al cinto, sacó su arma, sonó un ruido ensordecedor y después de eso dos cosas nunca más volverían a estar, primeramente el oso y segundo los tres dedos del rey. La pistola había explotado al momento del disparo, extirpando los dedos del monarca. Mientras el rey gritaba de dolor, su buen amigo se quedó mirándolo, se acercó y le dijo: “Querido rey, eso que te paso es bueno, es para bien”.

No pasaron dos segundos cuando el rey le respondió a su  amigo con todos los improperios que lograran expresar la rabia que sentía al escuchar tan estúpidas palabras. Lo último que le dijo el monarca a su amigo fue: “lárgate de aquí, no te quiero volver a ver jamás”

El señor se retiró lentamente a su casa y efectivamente nunca se le volvió a ver por ningún lado.

Al año siguiente, el rey volvía a salir de cacería pero esta vez solo, acompañado de una nueva arma y sus ganas de revancha. Cuando estaba en medio del camino se encontró con una tribu de caníbales los cuales lo amarraron, llevaron a su aldea y alistaron para convertirlo en su almuerzo.
Cuando estaba a punto de ser introducido en la caldera, uno de los líderes se dio cuenta de que le hacían falta tres dedos, por lo tanto no se lo podían comer ya que la tradición lo prohibía. Estaba estipulado que solo podían consumir humanos con sus partes completas. Esto hizo que lo liberaran.

Camino de vuelta, el rey solo pensaba en una persona, en su amigo, aquel que había insultado por pensar que el haber perdido sus tres dedos había sido algo bueno. Solo se acordaba de los insultos que le había proferido.

Al llegar a la tribu, se dirigió a la casa de su amigo, se acercó a la puerta, tocó y esperó. Del otro lado aparece su él con una gran sonrisa, lo invita a pasar y comienza a escuchar atentamente el relato de lo que le había sucedido. Al finalizar, con rostro de tristeza y arrepentimiento le pidió perdón por haberlo insultado y echado de su vida un año atrás. El amigo le respondió lo siguiente: “El que me hayas insultado y me hayas echado de tu vida fue algo muy bueno”
El no daba crédito a lo que escuchaba, no entendía como este hombre continuaba diciendo que eso había sido bueno, explicate!!! -le dijo el rey.

El amigo se acercó y le dijo: “Eso fue bueno porque si no me hubieras echado de tu vida, entonces hubiese ido contigo nuevamente de cacería, a ti no te hubiesen sacrificado pero a  mi si”

Recuerda, cuando te pase algo que a primeras consideras malo pregúntate: ¿para qué pasó lo que pasó? luego producir pensamientos alternativos y por ultimo pensar que hay una fuerza en el mundo que trabaja a tu favor y que hace que lo que pase sea bueno para ti.

Como dijo el gran Steve Jobs en su legendario discurso en la universidad de Stanford: “Tienes que tener fe en que todo lo que te pasa,  aquellos  puntos aparentemente sin relación alguna, se van a unir en el futuro y entonces todo tendrá sentido y sabrás que todo lo que sucedió en la vida por por algo bueno.”

Dedicado a la mujer que me regresó la sonrisa y la ilusión cuando ni siquiera estaba pensando en el corazón, Marcela algún día lo leerás y sabrás que es por ti…. y a mi, porque todas las lágrimas de frustación, dolor y soledad han sido para bien. Hoy soy un mejor y más fuerte hombre. Con la resiliencia y madurez suficiente para estar seguro que todo lo que hago no siempre está bien, pero cada movimiento lo hago para alcanzar un objetivo que suele ser positivo.
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